lunes, 9 de noviembre de 2015

Palabras de Abami

"Los barcos que zarpan hacia el mañana parten de madrugada desde un puerto llamado "esperanza". 
Se recomienda llevar en la maleta una muda de fe. 
Tres pares de proyectos escondidos en el compartimiento de "lo inesperado". 
Una barra de jabón con aroma de "perdón" que lave los resentimientos y errores pasados. 
Unos zapatos recubiertos de "valor" para caminar cualquier camino. 
La foto de una persona especial. 
Las bellas memorias envueltas con algodón y atadas en un hilo rojo para que en caso de emergencia nos conduzcan hacia el inicio de todo".
Cita: Abami

jueves, 28 de mayo de 2015

¿Es mejor tener la razón que ser la mejor versión de ti mismo?



¿Te has arrepentido de haber dicho o hecho algo al sentirte muy enojado?, ¿has dicho algo de lo que te has arrepentido pues te trajo consecuencias muy negativas?


Así actúa el enojo, primero hace que uno se sienta bien por haberlo dejado salir y eventualmente nos hace sentir mal pues nos conduce a hacer cosas sin pensar, por impulso y a medida de que las discusiones se van tornando más fuertes, nos convertimos en personas irreconocibles que buscan derrotar al otro a cualquier precio (aunque lo podamos herir).


Cuando nos dicen que aprendamos a controlar nuestro enojo lo primero que podemos pensar es, "No dejaré que el otro se salga con la suya" "No tiene razón", "¿cómo lo dejaré salirse con la suya sin que sufra las consecuencias?"



Sin embargo esto es un pensamiento falso ¿quién dice que estás en una competencia? ¿cuál es tu objetivo? ¿tener la razón siempre? Quizás vale más la pena no pelear aunque eso signifique dejar de imponerle nuestra verdad a los demás. Vivir enojado y peleando eleva los niveles de estrés y provoca enfermedades cardíacas pues hace que nuestro corazón se esfuerce de más. 


Esto no quiere decir que no debamos decir lo que pensamos