viernes, 6 de junio de 2014

Viviendo en la zona de confort







La racionalización es la forma como nos autoexplicamos las cosas para convencernos de que "así es la vida", de ellas algunas nos ayudan a entender el mundo, otras son justificaciones para aceptar que "no se puede cambiar", incluyendo vivir por periodos sintiéndote mal te suena razonable, crees totalmente que nada se puede mejorar y que no puedes hacer nada por ti, más que seguir igual  quejándote por lo que no te gusta, sin actuar. Eso es una zona de confort, es un momento (a veces muy largo de tu vida) en la que sufres pero no quieres arriesgarte a que nada cambie, es decirte a ti mismo que más vale "malo conocido que bueno por conocer".

Estar en la zona de confort te impide cambiar, te impide avanzar. La estabilidad no es negativa en tu vida, siempre y cuando la sepas aprovechar para buscar nuevas ideas, de manera tranquila, sin problemas fuertes o crisis enfrente de ti que tengas que resolver de manera urgente, pero deseando siempre hallar una mejor manera de hacer las cosas y progresar. 

¡Deja tu adicción a la zona de confort! 


Las cosas mejoran si haces algo al respecto. Si dejas a la suerte o al tiempo que la situación cambie le das el poder a las circunstancias y te resignas a decir que nada puedes hacer al respecto, si pudieras hacer algo para que tu vida tuviera momentos de mayor bienestar y alegría ¿harías lo necesario? empieza por ti y deja de creer que es normal que casi todo el tiempo te sientas mal.





Elecciones...



No soy como soy debido a lo que sueño o recuerdo... somos lo que somos por un montón de razones,  tal vez no encontraremos la respuesta a la mayoría de las preguntas de “por qué soy como soy. Pero incluso si no tenemos el poder de elegir de dónde venimos, todavía podemos elegir a dónde vamos a partir de este momento. Todavía podemos hacer cosas. Y podemos tratar de sentirnos bien acerca de ellas. Las cosas (y la vida) simplemente siguen adelante.


I'm not the way I am because of what I dreamt and remembered…we are who we are for a lot of reasons.  And maybe we'll never know most of them.  But even if we don't have the power to choose where we come from, we can still choose where we go from there.  We can still do things.  And we can try to feel okay about them. Things just keep going.

martes, 13 de mayo de 2014

La "moda" de la inteligencia emocional

Hace ya más de 20 años se comenzó a hablar de la inteligencia emocional como una característica que resultaba más importante que el coeficiente intelectual (CI) de hecho, su gran aceptación se basó precisamente en el hecho de que mucha gente que es MUY brillante (exceso en un área) tendía a ser poco hábil en otras situaciones como las sociales (déficit en otra área). Esto suena muy lógico ya que tendemos a desarrollarnos en

jueves, 9 de enero de 2014

Vaciando los armarios, limpiando la mente


¿Tienes el hábito de guardar objetos en este momento, creyendo que un día (no se sabe cuándo) podrás necesitarlos? Pueden ser cosas como ropa, zapatos, muebles, papeles, cosas que ya no usas hace bastante tiempo, cartas, cosas de la escuela, etc.; ¿o guardas “objetos” internos? como recuerdos de peleas, de equivocaciones, resentimientos, tristezas, miedos, etc. 



Si requieres cambios en tu vida para sentirte mejor, guardar NO es el camino. Se necesita crear un espacio para que las cosas nuevas lleguen a tu vida y para que las puedas apreciar...¿es más fácil ver un sueter nuevo en un closet retacado de ropa o en una selección de cosas que son las que más te gustan?  El espacio se crea al eliminar lo que es inútil en ti y en tu vida. 

lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Por qué no cumplo mis propósitos de año nuevo?

Se acerca nuevamente el final de año y puede ser que estés pensando ya en qué cosas pudiste cumplir de tu lista del 2013.

Si encuentras que hay varias cosas que cada año se te ha dificultado cumplir puede deberse a algunas cosas como éstas:


¿Haces propósitos o formulas deseos?:

Suele pasarnos que al momento de decir qué queremos hacer suena más como un deseo que le pediríamos al genio de Aladino: "quiero recuperar el cuerpo que tenía a los 20 años", "quiero tener novio", "quiero encontrar el trabajo ideal", "quiero viajar por el mundo". Todos estos son deseos, más que metas ¿por qué? pues para empezar son cosas un tanto vagas, puede ser que a base de ejercicio vuelvas a tener un buen cuerpo pero que sea igual a cuando tenías 20 años puede que sea difícil, el "trabajo ideal" ... ¿qué es eso? puede referirse a muchas cosas, sueldo, relaciones, un buen lugar de trabajo, cercano a tu casa, en fin...estamos planteando todo y nada y eso hace que sea muy difícil alcanzar la meta porque no tenemos idea de qué pasos hay que seguir.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Cómo comenzar a ser feliz y mantenerme así a partir de ahora

Uno de los propósitos más comunes y de los deseos que expresamos más comúnmente es el “sé feliz” o el “quiero ser feliz” pero ¿en dónde se encuentra la felicidad? ¿cómo le hago para empezar a sentirme mejor? Recuerda que no hay soluciones mágicas, desconfía de ellas porque no es una sola cosa la que nos regala momentos de felicidad, es una suma de factores que, reunidos, nos hacen sentir felices. Es un esfuerzo continuo que cada vez se hace más fácil.

En psicología se han reunido una serie de hábitos que pueden colaborar a que te sientas bien, ¿cuáles ya estás llevando a cabo y cuáles te faltan? Si no pones en práctica estas alternativas, no sabrás si funcionan:

martes, 26 de noviembre de 2013

¡¡AUXILIO!! NO ME PUEDO CONCENTRAR



Se acerca rápidamente la temporada de exámenes, pendientes y cierre de año, sea lo que sea que hagas en tu vida diaria, puede ser que hayas sentido alguna vez que no hay manera de concentrarte, eliges un momento, pones toda tu fuerza de voluntad y aún así... ¡no avanzas! No desesperes, hay mucho que puedes hacer para avanzar... lo importante es empezar a definirte, puede que sientas que perderás más tiempo haciendo esto pero no es así, además ¿no crees que ya has perdido mucho tiempo aún sin hacerlo? Si no lo intentas no sabrás si funciona, así que en este momento saca una hoja de papel y algo con qué escribir y empieza a poner orden.  Esto y cada cosa que escribas te será de mucha utilidad:

miércoles, 30 de octubre de 2013

Me MUERO de CELOS



¿Quieres dejar de sentirte obsesionado(a) por lo que piensas que está pasando con tu pareja? Para empezar hay que diferenciar qué estamos sintiendo: celos racionales o celos irracionales. Esto no sólo tiene qué ver con la intensidad, también tiene que ver con todas aquellas cosas que nos decimos cuando hay algo (un disparador) que pasa en la realidad y que nos hace sentir celosos.
  


Los celos racionales se basan en la realidad, es decir, hay evidencia de aquello que los provoca, no se vale decir “es que yo sé que mi pareja me engaña, porque lo sé”, se trata de ubicar de manera objetiva, los comportamientos que están provocando en mí los celos. No se trata de imaginar lo que pasa o de suponer, sino de poder decir exactamente qué nos está molestando, por ejemplo: “cuando tal persona te llama, o platica contigo yo te noto muy sonriente, muy cercano(a),” o que “muchas veces cuando pasa una persona del sexo contrario la (lo) volteas a ver inmediatamente. Con esto no estamos acusando a nadie de infiel, simplemente planteamos la parte de conducta que nos está molestando, sin embargo parte de ser racional es CONSIDERAR OTRA OPCIONES. El que voltee a ver a una persona no siempre significa que le guste y aún así, es común que veamos gente agradable a la vista y los volteemos a ver, no quiere decir que necesariamente nos vayan a engañar.

Los celos irracionales son producto de pensamientos irracionales tales como “¡Es horrible que mi amado(a) esté interesado(a) en otra persona! ¡No puedo soportarlo!”, etc.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Sé lo que los demás piensan... El "mal del adivino"



Todos los días tratamos de adivinar las cosas que no sabemos para “prepararnos” ante el futuro, la mayoría de las veces sin darnos cuenta de ello. Llegamos a conclusiones que damos por buenas sin ni siquiera ser conscientes, por ejemplo, cuando en la calle te encuentras a un compañero de trabajo o de escuela que simplemente pasa de largo sin saludarte, en automático te das una explicación de por qué lo hizo (y la mayoría de las veces es una explicación poco agradable: le caigo mal, hizo como que no me vio, es un prepotente, cree que nadie lo merece). Suponemos muchas cosas pero no somos conscientes de la influencia que tiene este tipo de pensamiento en nuestras emociones y nuestros actos.





 ¿Cómo funciona?


Suponer es llegar a conclusiones sin suficiente información, algunas veces podemos diferenciar entre nuestras sospechas y la realidad y reconocemos que hay algo que no acaba de encajar en el rompecabezas que hemos armado. Hasta ahí quizás no sería tan distinto de lo que hacemos todos los días de manera automática. El problema de suponer es que damos por buena nuestra conclusión sin cuestionarla, es decir, pensando qué tanto hay de cierto en ella, en qué elementos me baso y qué otras opciones puede haber. Quizás esa persona no te contestó porque cuando le marcaste por teléfono justo en ese momento entro al baño o dejo su celular en casa, quizás no escuchó tu llamada, la información que tienes hasta ese momento es que simplemente no te contestó, sin embargo, bajo la sospecha puedes pensar que vio tu número en el identificador de llamadas y no quiso contestarte… ¿pensar eso cómo te hace sentir? Asumimos como una verdad absoluta lo que nos imaginamos cuando se trata sólo de una posibilidad dentro de muchas otras. Si la emoción que nos provoca es desagradable, empezamos a sufrir sin aún tener la seguridad de que eso que creemos es cierto.

Las suposiciones son, muchas veces, fuente de conflicto pues desatan discusiones, acumulan enojo y otros problemas en las relaciones interpersonales. Es probable que nos dediquemos a defender el que nosotros tenemos la razón y ya ni siquiera le demos la oportunidad al otro de decirnos su punto.

¿Por qué suponemos?
Hacemos suposiciones de todo aquello que no sabemos por completo: de cómo los demás piensan, sienten y actúan. Nos saltamos pasos y concluimos cosas, si buscamos evidencias cuando ya concluimos es posible que vayamos recopilando toda la información que corrobore nuestras sospechas, no vemos los dos (o más) lados de la situación.
¿Recuerdas artículos anteriores en este blog que hablan del ahorro de energía del cerebro? Bueno, es justamente la misma lógica, a nuestro cerebro le gusta ahorrarse pasos para tener energía para realizar otros procesos, por lo que de manera automática, si no estamos acostumbrados a debatir y a frenar nuestras conclusiones rápidas, es probable que el cerebro le dé sentido al mundo con la poca información que tenga.


¿En qué me afecta?
Cuando suceden cosas que no tienen mucho sentido, cuando nos sentimos inseguros y desconfiados, buscamos señales para encontrar una explicación, pero no de manera objetiva vemos esas señales, sino que elegimos los trozos de la realidad que nos sirven para darle sentido a una u otra hipótesis. Apenas llegamos a una conclusión que nos satisface y que va acorde a nuestra creencia (la que queremos confirmar, por ejemplo, que mi pareja me es infiel) la adoptamos como válida, en este caso solo tomamos los ejemplos negativos obviando los positivos o viceversa. Si tu sospecha afecta tu estado de ánimo o provoca que tomes decisiones rápidas y poco acertadas estás sufriendo las consecuencias de la falta de evidencias. 

¿Se puede dejar de suponer? 
Es complicado porque es un mecanismo natural, una tendencia de ahorro de energías para actuar rápidamente; lo importante no es dejar de sospechar sino hacer un alto y valorar nuestras suposiciones para disminuir su impacto. Por eso, la próxima vez que estés suponiendo algo ¡lo que sea!, antes de darlo por válido, pregúntate qué otras opciones hay, amplia tu horizonte e incluye nuevas perspectivas en tu análisis. Si una persona llega tarde a una cita, no supongas, simplemente pregúntale qué sucedió cuando llegue. Si tu pareja ve demasiado el celular o lo hace a escondidas, no desarrolles ideas paranoicas, espera a que llegue el momento oportuno y pregúntale de manera no agresiva (NO ACUSES, aún no sabes nada, acusar y agredir= reaccionar con poca evidencia). No des por buena tu hipótesis hasta que tengas suficiente información y entonces pregúntate qué harás al respecto.

Rompe el poder que tus sospechas tienen sobre ti, sobre tu forma de sentir y tus acciones. Confirma sospechas y vive menos estrés. 

Si tus sospechas te han ocasionado problemas y simplemente no puedes parar de pensar la Terapia es una excelente opción para ti. Inténtalo y escríbeme: claudia@pensarterapia.com



miércoles, 18 de septiembre de 2013

Esas son "puras mentiras"



La mayoría de las personas hemos mentido en alguna ocasión. Existen infinidad de razones del por qué se miente, puede ser para evitar castigos, evitar el rechazo de alguien, para lograr ser parte de un grupo y la aceptación de los demás o para ocultar algún hecho que creemos que ha estado “mal”.

Mentir, por definición está asociado al engaño. Sin embargo no es el único fin, es cierto que hay personas que mienten para desquitarse y lastiman a alguien, pero muchas otras personas mienten u ocultan la verdad para evitar lastimar a los demás, sin fines de dañar o estafar, son las famosas mentiras piadosas que tanto escuchamos decir que son para “evitar” un mal mayor.
Muchas veces se esconde la verdad para esquivar conflictos, pero también la mentira se ha vuelto algo cotidiano, por ejemplo, se miente para justificar llegar tarde al trabajo o para “tapar” que no hemos ido a la escuela. El problema es que para algunos se puede volver una forma de funcionar y relacionarse con los demás... ¿dices muchas mentiras piadosas? ¿qué es lo que estás evitando?

jueves, 29 de agosto de 2013

COMO DUELE TERMINAR CON ALGUIEN



A casi todos nos causa mucho dolor romper una relación, más aún cuando es otra persona quien decide terminarla, casi todas las rupturas amorosas para quien la “padece” son situaciones de “pérdida” ¿de qué? No sólo de la presencia de la persona, también de hábitos, cuando terminamos con una pareja, muchas de nuestra costumbres cambian, desde lo más radical que sería vivir con la persona, hasta compartir algunas actividades específicas como ir juntos a bodas o fiestas, desayunar o comer juntos, que te lleve o lo(a) lleves al trabajo, ver la tele juntos o ir al cine, etc. Es lógico que al principio nos desestabilice, pero ¿qué pasa si nos atoramos o nos negamos a aceptar que la relación terminó?


Primero hay que entender qué es exactamente lo que no nos deja soltar ¿miedo a la soledad, a no encontrar a nadie más? ¿sentir que perdí algo que me pertenece, es mío? ¿asuntos pendientes, creo que pude haberme esforzado más o no le dije cosas que quisiera que supiera?
Lo primero que hay que entender es el problema más profundo de identidad, tú eres tú estés con quien estés, no es la otra persona quien te hace valioso(a), eres tú por quien eres con todo defecto y cualidad que puedas tener. Estar solo es distinto a sentirte solo, no tienen por qué estar relacionados.

No querer soltar es en realidad una dificultad para aceptar que las cosas cambian,

jueves, 22 de agosto de 2013

LA MOTIVACIÓN PARA EL CAMBIO



Existen algunas veces en que nos sentimos motivados para realizar un cambio en algún aspecto de nuestra vida y hay otras veces en que no somos capaces ni de plantearnos dicho cambio o no sabemos cómo hacerlo. 



Para dar una explicación a por qué nos pasa esto hay muchas teorías de la motivación, en este caso podemos hablar del MODELO TRANSTEÓRICO DE PROCHASKA Y DICLEMENTE.
¿Has pensado “este no es el momento para cambiar” o “no me siento preparado/a para dejar de hacer…”? Bien, este modelo trata justamente sobre esto y  nos muestra varios “estados” en los que nos encontramos y que influyen en el lograr o no nuestro objetivo de cambio, ya que las personas  nos preparamos para esto dependiendo de ciertos momentos y condiciones que afectan el deseo de cambiar realmente nuestra conducta.

He aquí las fases, si te has planteado un cambio sería bueno que ubicaras en cuál de ellas te encuentras: